Durante la noche del miércoles 16 de septiembre de 2026, una emergencia registrada en la subestación eléctrica San Mateo, en Cúcuta, Norte de Santander, provocó una interrupción de gran magnitud en el suministro de energía.
El evento afectó aproximadamente a 135.000 usuarios de Cúcuta y de municipios de su área metropolitana, generando cortes del servicio en diferentes sectores mientras los equipos técnicos adelantaban maniobras para recuperar progresivamente la operación del sistema.
¿Qué ocurrió en la subestación San Mateo?
De acuerdo con la información entregada después de la emergencia, la contingencia estuvo relacionada con infraestructura asociada a los módulos de transformación de la subestación.
Personal técnico y operativo de Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS) se desplazó hasta el lugar para evaluar las condiciones de los equipos, identificar los daños y comenzar las maniobras necesarias para recuperar el suministro eléctrico.
Uno de los puntos afectados estaba relacionado con el sistema de 34.500 voltios, lo que obligó al operador de red a realizar transferencias y redistribución de cargas hacia otras subestaciones y hacia equipos que permanecían disponibles dentro de la propia subestación San Mateo.
Estas maniobras permitieron que el servicio comenzara a recuperarse de manera gradual en Cúcuta y en sectores del área metropolitana.
CENS activó maniobras para recuperar el servicio
Tras presentarse la emergencia, CENS desplegó su equipo técnico y activó procedimientos operativos destinados a restablecer la demanda afectada.
Entre las acciones ejecutadas estuvo el traslado de cargas eléctricas entre diferentes subestaciones de Cúcuta, buscando utilizar la infraestructura disponible para suministrar nuevamente energía mientras continuaba la evaluación de los equipos afectados.
La empresa también solicitó a los usuarios hacer un uso eficiente y racional de la energía durante el proceso de recuperación, teniendo en cuenta que el sistema se encontraba operando bajo condiciones diferentes a las habituales.
Posteriormente, CENS informó que uno de los equipos afectados correspondía a una transformación que permite reducir la tensión desde 115.000 V hasta 34.500 V, además de afectaciones en cables de potencia y una bahía asociada al Sistema de Distribución Local.
Cúcuta, Villa del Rosario y Los Patios estuvieron entre las zonas afectadas
La interrupción del suministro eléctrico alcanzó diferentes sectores de la capital de Norte de Santander.
Entre las zonas reportadas estuvieron sectores de las comunas 3 y 4 de Cúcuta, además de áreas de Villa del Rosario y Los Patios.
La magnitud de la contingencia demuestra cómo una afectación en un punto estratégico de la infraestructura eléctrica puede repercutir sobre miles de usuarios conectados al Sistema de Distribución Local.
Autoridades atendieron la emergencia
El secretario de Gestión del Riesgo de Cúcuta, Fabián Prato, se refirió inicialmente al evento como un conato de incendio y confirmó la presencia del Cuerpo Oficial de Bomberos en el lugar para atender la situación.
Las autoridades también señalaron que, con la información disponible en ese momento, no existían evidencias que permitieran relacionar lo ocurrido con un atentado terrorista.
Por esta razón, la atención se concentró en controlar la emergencia, garantizar condiciones de seguridad y permitir posteriormente la evaluación técnica de los equipos afectados.
Las causas siguen bajo investigación
Uno de los aspectos más importantes es que todavía no se ha determinado oficialmente la causa específica que originó la falla.
Los equipos afectados están siendo objeto de evaluación y análisis técnico para establecer qué ocurrió y determinar las acciones necesarias para recuperar completamente la confiabilidad del sistema.
CENS indicó que continuará realizando trabajos sobre el equipo de transformación y los elementos asociados que resultaron afectados.
La mirada técnica de ODIR CERTIFICACIONES: ¿qué nos enseña una emergencia de esta magnitud?
Desde una perspectiva especializada en RETIE, acontecimientos como el presentado en la subestación San Mateo deben analizarse con prudencia.
Una emergencia eléctrica no permite concluir automáticamente que existió un incumplimiento del RETIE ni determinar su causa únicamente a partir de fotografías, videos o información preliminar. Para establecer qué originó una falla se requiere una investigación técnica que puede involucrar inspección de equipos, análisis de protecciones, registros eléctricos, condiciones operativas, historial de mantenimiento y diferentes pruebas especializadas.
Sin embargo, este tipo de acontecimientos sí permite recordar algo fundamental:
La seguridad eléctrica depende de una combinación de diseño adecuado, protecciones correctamente seleccionadas y coordinadas, mantenimiento, operación segura, gestión del riesgo y cumplimiento de los requisitos técnicos aplicables.
El Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas – RETIE, actualmente modificado mediante la Resolución 40284 del 23 de junio de 2026, establece requisitos mínimos aplicables a las instalaciones eléctricas de generación, transmisión, transformación, distribución y uso final, orientados principalmente a proteger la vida, reducir los riesgos de origen eléctrico y garantizar condiciones apropiadas de seguridad.
Una subestación es mucho más que un transformador
Cuando se habla de una subestación eléctrica, muchas veces la atención se concentra únicamente en el transformador. Sin embargo, técnicamente existe un conjunto de componentes que trabajan de manera coordinada:
Transformadores de potencia.
Interruptores y equipos de maniobra.
Seccionadores.
Celdas y bahías.
Transformadores de corriente y potencial.
Conductores y cables de potencia.
Sistemas de protección.
Sistemas de puesta a tierra.
Equipos de control y supervisión.
Protecciones contra sobretensiones.
Sistemas auxiliares.
Elementos y procedimientos asociados a la protección contra incendios.
Una condición anormal en cualquiera de estos elementos puede activar diferentes protecciones o provocar la salida de operación de una parte del sistema.
Por eso, cuando ocurre una contingencia, no basta con reemplazar el elemento visiblemente afectado. Es fundamental establecer qué sucedió antes, durante y después del evento.
Las protecciones eléctricas tienen un papel fundamental
Desde la ingeniería eléctrica, uno de los elementos más importantes en instalaciones de esta magnitud corresponde a los sistemas de protección.
Estos sistemas deben permitir detectar condiciones anormales y actuar para aislar el sector comprometido, procurando limitar las consecuencias sobre otros equipos y sobre el resto de la instalación.
En un análisis posterior a una falla resulta especialmente importante revisar aspectos como:
Coordinación de protecciones: verificar que los dispositivos actúen en el orden y tiempo esperados.
Corrientes de falla: analizar los registros disponibles y determinar la magnitud y comportamiento del evento.
Estado de los equipos: evaluar transformadores, cables, conexiones, interruptores, aislamientos y demás componentes involucrados.
Sistema de puesta a tierra: comprobar las condiciones necesarias para la circulación segura de corrientes de falla y la actuación de las protecciones.
Mantenimiento: revisar el historial de inspecciones, ensayos, pruebas y mantenimiento preventivo o predictivo de los equipos.
Condiciones operativas: determinar cuál era la carga y configuración del sistema antes de presentarse la contingencia.
Solamente después de analizar estos y otros elementos puede construirse una explicación técnicamente sustentada sobre las causas de un evento.
La importancia de la gestión del riesgo eléctrico
El RETIE no debe entenderse simplemente como un requisito documental para obtener una certificación.
Su finalidad está directamente relacionada con la prevención y reducción de los riesgos asociados con la electricidad.
El Ministerio de Minas y Energía establece que el reglamento busca garantizar la seguridad de las personas, la vida animal y vegetal y la preservación del medio ambiente mediante la prevención, minimización o eliminación de los riesgos de origen eléctrico.
Una instalación eléctrica puede operar durante años sin presentar una falla importante y, aun así, requerir controles, verificaciones y mantenimiento permanente.
La ausencia de incidentes no sustituye una correcta gestión del riesgo.
Mantenimiento y prevención: dos elementos que no pueden dejarse de lado
Los sistemas eléctricos de potencia están sometidos permanentemente a condiciones eléctricas, térmicas, mecánicas y ambientales.
Con el tiempo pueden presentarse fenómenos como deterioro del aislamiento, puntos calientes, conexiones deficientes, contaminación, humedad, envejecimiento de componentes o cambios en las condiciones de carga.
Por esa razón, dependiendo de las características de cada instalación, dentro de una estrategia preventiva pueden resultar relevantes actividades como:
Inspecciones periódicas.
Termografías.
Pruebas de aislamiento.
Revisión de conexiones.
Evaluación de sistemas de puesta a tierra.
Pruebas de interruptores.
Verificación de transformadores.
Pruebas funcionales de protecciones.
Revisión de coordinación y ajustes.
Análisis de registros históricos de fallas.
Evaluación de condiciones anormales o puntos calientes.
La prevención permite detectar muchas condiciones antes de que evolucionen hacia una falla de mayores consecuencias.
Seguridad eléctrica: una responsabilidad permanente
Lo ocurrido en la subestación San Mateo de Cúcuta evidencia la importancia que tiene la infraestructura eléctrica para el funcionamiento cotidiano de una ciudad.
Una contingencia en una instalación estratégica puede impactar simultáneamente hogares, comercios, industrias, servicios y diferentes actividades económicas.
También demuestra la importancia de contar con personal especializado, sistemas de protección, planes de contingencia y posibilidades de transferencia de carga que permitan recuperar progresivamente el servicio cuando se presenta una falla.
Desde ODIR CERTIFICACIONES, consideramos fundamental promover una cultura en la que el cumplimiento del RETIE no sea visto únicamente como una obligación normativa, sino como una herramienta esencial para la prevención del riesgo eléctrico y la protección de las personas y las instalaciones.
La investigación técnica determinará finalmente qué ocurrió en San Mateo.
Mientras se conocen sus conclusiones, este evento deja una reflexión importante para propietarios, operadores, diseñadores, constructores y profesionales del sector:
en seguridad eléctrica, la prevención, la inspección y el cumplimiento técnico siempre serán mejores herramientas que actuar únicamente después de una emergencia.
Etíquetas: incendio en subestación de Cúcuta, Cens
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